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Museo Fundación Pedrera
PALACIO SORZANO DE TEJADA
El Señorío del Ilustre Solar de Tejada, llega a Orihuela (Alicante) con el Señor Caballero, Su Señoría Don Matías Sorzano de Nájera, riojano que se instala en la comarca de la Vega Baja a finales del siglo XVIII, creando familia casándose en la iglesia oriolana de Santa Justa en 1802 con Doña Ángela Adalid, natural de Nestares de Cameros - La Rioja-.
El Ilustre Caballero solicitaría en el año 1804 al Ayuntamiento de Orihuela el reconocimiento de su nobleza, condición que le permitió gozar de numerosos privilegio así como ostentar su lujoso escudo, y decidió hacerlo en la fachada de su casa-palacio, un edificio construido entre los siglos XVIII y XIX, frente a los mas aristocráticos de la ciudad en la calle del Ángel (actual López Pozas). Esta edificación se encuentra recogida en el libro registro de "Palacios y Casas Nobles de la provincia de Alicante".
Para construir este palacio, conocido como "Palacio Sorzano de Tejada", el Señor del Ilustre Solar de Tejada, Don Matías Sorzano de Nájera, en enero de 1820 pagó 51.439 reales en monedas de oro y plata a Josefa Sardo de Raymundo, viuda de Bernardo Ferro y a su hija Bárbara, ante el notario Julián Fernández, por dos casas adyacentes que tenían madre e hija pro indiviso, adquiridas en 1787 y 1797. Una en la calle de la Feria a la que sacaba dos puertas y otra que estaba situada en la calleja antes citada y que lindaba con la suya, pues el Señor Sorzano era propietario de la que hacía esquina entre la entonces llamada calle del Ángel y una traviesa sin nombre que luego adoptaría el de la Guardia.
Este edificio de estilo neoclásico fue ampliado en el S. XIX pues en un principio se trataba de un palacio de dos pisos, pero en el S. XIX se añadió un tercer piso y quedó oculta la cúpula de la capilla. En su interior presiden bonitos salones, capilla y una planta sótano donde conserva la cocina antigua. En la actualidad su fachada tiene la consideración de Bien de Interés Cultural.

Joaquín Agrasot y Juan nace en la Ciudad de Orihuela el 23 de diciembre de 1.836 en la Calle del Vallet.
Hijo de confiteros, su infancia la pasó en Orihuela hasta los 16 años.
Aunque su familia quería que siguiera con el oficio de confitero, desde joven se decantó por la pintura y el arte asistiendo en Orihuela a clases de arte impartidas por Nicolás Dodero en el Convento de Santo Domingo antes de marchar a Valencia.
En Valencia estuvo matriculado en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Carlos, fue compañero de clase de artistas de la talla de Muñoz Degraín, Domingo Marqués o Martínez Cubells.
Agrasot llegó a Roma en 1.861, allí tuvo un encuentro que marcó toda su carrera con el pintor Mariano Fortuny que se encontraba en Roma con el que le uniría una estrechísima amistad. Son años de necesidad y bohemia donde el artista participa en diversas exposiciones y certámenes.
De esa época son algunas de sus famosas obras como "La lavandera de la Scarpa", "Las dos amigas" o "Viejo desnudo de espaldas".
El 21 de noviembre de 1874 muere en Roma Mariano Fortuny, Joaquín Agrasot queda completamente consternado y marcaría el resto de su carrera artística y su vida.
Hacia 1876 se instala la familia Agrasot en Valencia. En esta ciudad comienza a realizar sus primeras obras sobre la temática de "costumbres valencianas", asuntos que repetirá debido también a tener una importante clientela fija donde les daba salida comercial. Gitanos, labradores, carretas, caballeros, tiendas de campaña,..., formarán parte de su obra. Ganándose el apelativo de "Pintor de los Huertanos".
Joaquín Agrasot y Juan fallece de una pulmonía el día 8 de enero de 1919, a la avanzada edad de 82 años.

Algunas de las obras destacadas de la exposición:
"Lavandera de la Scarpa"
El lienzo representa una joven lavandera, vestida a la manera de las campesinas romanas, en actitud de colgar la ropa en un corral donde hay dos gallinas. Según la tradición la modelo la reclutó Agrasot de la Estación de Termini de Roma.
El jurado de la exposición pensó que las gallinas habían sido ejecutadas por Mariano Fortuny, por lo que fue menos puntuado. Esto dejó huella en Agrasot que no perdió nunca la ocasión de representar gallinas en sus cuadros de similar ejecución que en las de ambos lienzos. Destaca en su estilo el realismo, la temática costumbrista, excelente dibujo, denso empaste, variedad cromática, gusto por lo pormenor y la influencia de Fortuny en las valientes y sugerentes pinceladas con las que resuelve distintas partes de la obra que continuaría sobre todo en sus primera obras.

Está calificada por algunos expertos como la obra maestra de Agrasot. Se muestra a una niña pastora descalza, duerme recostando su cabeza en una piedra en plena campiña, tras ella hay una cabra blanca con su esquila que mira directamente al espectador. Junto a ella un árbol y al fondo una arboleda con un cielo azul intenso con alguna nube. Resuelta con un rotundo dibujo y con una densidad y riqueza en los matices cromáticos, amante del detalle y muy hábil en el trabajo de luces y sombras. Evoca a Fortuny en la hábil resolución de los pequeños detalles. Es una de las primeras obras que se pueden enmarcar dentro del realismo, naturalismo, un costumbrismo innovador que empiezan a manejar algunos pintores en esa época en Europa.

"Viejo de Espaldas"
Le sirvió de modelo Heredia Cortés, viejo enjuto, moreno, de pelo y barba desaliñada. También lo utilizaron Martín Rebollo y Ricardo de Madrazo. Agrasot resuelve el lienzo de forma académica, rigor en el dibujo, riqueza cromática. Sábana blanca con pincela ancha y cargada de pasta.

EL PINTOR DE LOS HUERTANOS: 1888-1907
A Agrasot se le denominó "El pintor de los huertanos", debido a la gran abundancia en su temática de representaciones de las costumbres y tipos de la huerta valenciana. Son cuadros de género, sin carga social, costumbristas, amables. Resalta un pincelada cada vez más suelta, una desaparición gradual del dibujo dando paso al color y dando importancia al detallismo, influencia de Fortuny y que nunca abandonó.
Las obras son cada vez más abocetadas, aclarando cada vez más su paleta intentado captar momentos de luz.
El éxito de estas obras sobre costumbres y folklore valencianas debió inspirar a otros muchos artistas de la época como pudo ser a Joaquín Sorolla que cultiva en diversas ocasiones esta temática o el escritor Blasco Ibáñez.
El Museo Fundación Pedrera cuenta con una serie de obras de Agrasot del periodo que pasó en África, con una temática más oriental.

Horario de visita: de lunes a sábado de 10:00 a 14:00h y de 16:00 a 19:00h, domingos y festivos de 10:00 a 14:00h.

Más información
La localización del evento es aproximada.

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