¿QUE ES EL RAFTING?
El rafting o descenso de ríos de montaña, es sobre todo, una actividad de equipo, donde todos los tripulantes de la balsa reman y mueven su cuerpo coordinadamente para recorrer los rápidos y no caerse al agua. La persona que dirige los movimientos del equipo es el "guía", quien conoce perfectamente cada parte del río y tiene los conocimientos para actuar en una situación de riesgo.
EQUIPAMIENTO
Para practicar rafting hace falta un traje aislante para las inmersiones subacuáticas. es aconsejable, para moverse con mayor comodidad, escoger uno de dos piezas en lugar de uno entero. El espesor aconsejable es de 5 mm, ya que el 3 mm es demasiado ligero y conlleva el riesgo no proteger suficientemente el cuerpo de la baja temperatura del agua; mientras que el de 7 mm, siendo más bien grueso, puede obstaculizar los movimientos. Sobre el traje se lleva el chaleco salvavidas, que debe permitir flotar en caso de que el bote hinchable vuelque.Equipamiento deportivo del rafting
Para proteger la cabeza de piedras que pueden ser transportadas por la corriente, es indispensable llevar un casco, el mismo que se usa en alpinismo.
Como calzado, son necesarias unas náutica.
Parte indispensable del equipo es la lancha neumática, que debe ser simétrica, a diferencia de las más comunes. En una lancha de rafting no están definidas ni la popa ni la proa; de esta manera, es más hidrodinámica. La popa es reconocible, porque es la posición que ocupa el timonel.
Si nos dirigimos a un centro rafting, podremos alquilar todo el equipamiento, incluido el bote hinchable al precio de unos 30-50 € por salida.
REQUISITOS Y PRECAUCIONES
Dependiendo del nivel la edad mínima oscila desde los 6 u 8 años en adelante y es imprescindible saber nadar.
Antes de subir a la balsa, todos los guías dan una charla de seguridad en la que enseñan las precauciones a tener en cuenta antes de entrar al río. Son pocas pero importantes: lo fundamental es que todos los tripulantes de la balsa sepan nadar. En caso de caída en un rápido hay que alejarse de la balsa y dejarse llevar por la corriente boca arriba, en posición horizontal o semisentado y con los pies hacia delante, hasta llegar a un remanso. Después, todo es cuestión de esperar a que el resto del equipo acuda en rescate. Si la caída ocurre en un tramo tranquilo del río, es más sencillo agarrarse de la guirnalda (soga que rodea el raft) para volver a subir lo antes posible.